Tres decisiones que salvan un negocio en crisis
Cuando una empresa entra en crisis, muchos dueños entran en pánico. Se paralizan, se llenan de ansiedad, o peor aún, se endeudan sin pensar. Pero en los negocios, una crisis no es el final, es una oportunidad para reestructurar y salir más fuerte… si se toman las decisiones correctas.
En Colombia, la realidad de miles de microempresas es compleja. De acuerdo con datos del DANE, más del 70% de las microempresas no tienen acceso a crédito formal, lo que las hace especialmente frágiles cuando llega una caída en las ventas, una subida en los costos o cualquier imprevisto.
Desde mi experiencia como consultor, y como alguien que quiere representar a los emprendedores desde el Senado, he acompañado casos de crisis que han logrado revertirse gracias a tres decisiones prácticas y valientes. Hoy las comparto contigo.
1. Corta rápido lo que drena tu caja
Una de las primeras señales de crisis es el descontrol del flujo de caja. Y cuando eso pasa, muchos empresarios intentan “aguantar” sin tomar decisiones drásticas. ¿Resultado? La plata se sigue yendo como agua entre los dedos.
Mi consejo es claro: revisa tus egresos línea por línea.
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¿Pagas arriendo en un sitio caro y poco rentable?
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¿Tienes empleados que no están generando valor?
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¿Hay plataformas, servicios o productos que ya no se necesitan?
Este no es momento para el sentimentalismo. Es momento de ser cirujano y cortar lo que está drenando tus recursos.
🔧 Herramienta práctica: Haz una lista de todos tus gastos mensuales. Marca con rojo lo que no genera ingresos directos. Esos ítems son los primeros en ser revisados o suspendidos.
2. Habla antes de colapsar
Uno de los errores más comunes es guardar silencio cuando se debe dinero. Muchos empresarios sienten vergüenza o temor de hablar con sus arrendadores, proveedores o bancos. Pero te aseguro algo: callar empeora las cosas.
Si ves que no vas a poder pagar a tiempo, anticípate. Llama, escribe, explica. La mayoría de personas o entidades valoran más la honestidad y la voluntad de pago, que el silencio total.
En muchos casos, puedes lograr:
✅ Reestructurar pagos.
✅ Negociar plazos.
✅ Posponer cuotas sin intereses.
💬 Frase poderosa para usar: “No estoy en capacidad de pagar el total hoy, pero tengo voluntad de cumplir. ¿Podemos encontrar una solución juntos?”
En crisis, la comunicación salva relaciones. Y las relaciones son claves para sobrevivir.
3. Reinventa tu propuesta de valor
Muchos negocios entran en crisis porque siguen vendiendo lo mismo de siempre, en un mercado que ya no quiere eso. La pandemia fue un gran ejemplo: negocios que no supieron adaptarse, cerraron. Otros que giraron su estrategia, crecieron.
Si tus ventas están bajando, pregúntate si lo que ofreces sigue teniendo valor para tu cliente actual.
💡 Algunos ajustes que puedes hacer:
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Cambiar la forma en que entregas el producto (a domicilio, por WhatsApp, etc).
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Enfocar tu producto a otro tipo de cliente.
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Añadir valor extra (servicio, empaque, experiencia).
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Hacer combos o versiones más económicas.
🎯 Ejemplo real: una cafetería en crisis comenzó a vender desayunos ejecutivos por WhatsApp a empresas cercanas. Cambió el canal, el enfoque… y volvió a facturar.
¿Y si no sabes por dónde empezar?
Una crisis bloquea la mente. Por eso, si sientes que no puedes solo, busca ayuda. Hay consultores, cámaras de comercio, asociaciones y plataformas que te pueden orientar. También estoy disponible para ti.
Como futuro senador, tengo la firme convicción de que los empresarios que luchan por sostener su negocio merecen más apoyo del Estado, menos burocracia y más soluciones.
Una crisis no es una sentencia de muerte empresarial. Es un momento para reflexionar, reorganizar y tomar decisiones valientes.
🔹 Corta lo innecesario.
🔹 Habla con tus aliados.
🔹 Reinventa tu propuesta.
Si lo haces con cabeza fría y estrategia, puedes salir de la crisis más fuerte de lo que entraste. Y recuerda: no estás solo en esto. 💼