Cómo empezar tu empresa sin endeudarte

Empezar un negocio en Colombia no debería ser sinónimo de endeudarse. Pero tristemente, para muchos emprendedores lo es. La ilusión de montar empresa viene acompañada de préstamos, tarjetas de crédito y hasta créditos “gota a gota” que terminan ahogando el sueño antes de despegar.

Según cifras del Banco de la República, más del 60% de los microempresarios en Colombia inician sus negocios con recursos propios o préstamos informales, sin acceder al sistema financiero formal. Esto significa que, desde el primer día, sus negocios están en desventaja: sin capital suficiente, sin asesoría y bajo presión para pagar intereses elevados.

Como consultor, y como alguien que quiere llegar al Senado para representar a los emprendedores, he escuchado esta historia muchas veces. Jóvenes que sacan un préstamo para montar una tienda, madres cabeza de hogar que compran productos para revender sin saber si tendrán clientes, adultos mayores que invierten sus cesantías en un negocio sin validación previa.

La buena noticia es que sí se puede emprender sin endeudarse, si se toman decisiones inteligentes desde el primer día. Aquí comparto tres claves fundamentales para lograrlo.

1. “No compres todo de una”

Uno de los errores más comunes que veo es el afán de montar un negocio completo antes de tener un solo cliente. Muchos quieren tener el local, la caja registradora, el uniforme, la decoración y hasta la oficina con muebles nuevos. Y todo esto lo hacen con plata prestada.

El problema es que cuando los clientes no llegan rápido, los pagos sí. El arriendo, los servicios, el préstamo… y el estrés.

💡 Consejo práctico: empieza con lo mínimo viable. Si puedes trabajar desde casa, hazlo. Si puedes vender desde redes antes de alquilar un local, mejor. Usa mesas recicladas, trabaja con lo que ya tienes. Lo importante no es cómo te ves, sino si realmente vendes.

2. “Vende antes de producir en masa”

Otro gran error es invertir todo en inventario sin saber si alguien lo va a comprar. Veo emprendedores que mandan a hacer 500 camisetas sin haber validado si el diseño gusta, si el público paga el precio, o si el canal de venta funciona.

En lugar de producir en masa, prueba. Haz una muestra. Crea expectativa en redes. Lanza una preventa o vende bajo pedido.

🛠 Ejemplo real: una clienta quería vender postres. En lugar de montar una pastelería, empezó por ofrecerlos en su grupo de WhatsApp. Vendía por encargo, entregaba dos veces por semana, y usaba el dinero de un pedido para producir el siguiente. Cuando ya tenía clientes fijos, alquiló una cocina compartida.

3. “Aprovecha lo que ya tienes”

Muchos creen que para empezar necesitan una gran inversión. Pero en esta era digital, puedes iniciar con lo que tienes a la mano. Tu celular, tus redes sociales, tu tiempo libre y tu red de contactos son herramientas poderosas.

¿Tienes un talento? ¿Sabes cocinar, diseñar, enseñar, arreglar cosas? Usa ese conocimiento para empezar. ¿Tienes redes sociales activas? Empieza a hablar de tu producto o servicio. ¿Tienes conocidos que confíen en ti? Ofrece tus primeras ventas allí.

🌐 Herramientas gratuitas que puedes usar para empezar:

  • Canva para diseños.
  • WhatsApp Business para gestionar clientes.
  • Treinta para llevar tus ventas.
  • Google Forms para recibir pedidos.
  • Instagram o TikTok para mostrar tu oferta.

La deuda no es el enemigo, pero tampoco es el punto de partida

No se trata de satanizar el crédito. Existen créditos productivos útiles, líneas de financiamiento y convocatorias valiosas. Pero el problema es cuando la deuda es la primera opción, y no la última.

Endeudarse sin plan, sin flujo de caja y sin ventas reales es suicidio financiero. Lo he visto cientos de veces: negocios que cierran antes del primer año porque la deuda creció más rápido que las ventas.

¿Qué deberías hacer antes de pedir plata?

✅ Define bien qué vendes, a quién, cómo y por qué.
✅ Prueba tu producto con una muestra o campaña en redes.
✅ Valida si hay clientes reales que paguen por lo que ofreces.
✅ Controla cada peso desde el inicio.
✅ Y si vas a pedir dinero, que sea para crecer algo que ya está funcionando, no para empezar desde cero.

Emprender no debe ser una condena al endeudamiento. En Colombia, donde el acceso a crédito es limitado y muchas veces abusivo, debemos promover una cultura de emprendimiento sostenible, paso a paso y con inteligencia financiera.

Un país con más emprendedores que sobreviven, es un país que progresa con dignidad.